Bisonte: «Buscamos sensaciones, más energía y ganas de levantarte de la cama»
Desde las entrañas de una Asturias que se resiste a perder su identidad nocturna, surge Bisonte. Con raíces en Avilés y el corazón repartido entre Madrid y Cantabria, la banda se encuentra en un momento vital de transformación. Tras dejar atrás la «adolescencia musical» de su debut, Barrera Temporal, ahora se preparan para un segundo disco marcado por la experimentación, la energía cruda y una postura crítica frente a una industria de festivales clónicos.
1. ¿Cómo empieza la historia de Bisonte? Empieza como consecuencia de una noche en un garito ya extinto de Avilés; uno de tantos que han cerrado en los últimos años porque dejan de tener hueco en el tipo de ocio nocturno que se busca ahora.
2. Parte de la banda es asturiana y otra madrileña. ¿Cómo gestionáis esa conexión? Aunque estamos deslocalizados y ahora mismo ninguno vivimos en Asturias (tres estamos en Madrid y uno en Cantabria), somos todos de Avilés y eso nos une mucho. La raíz es la misma.
3. Estáis presentando nuevas canciones. ¿Hay un segundo disco en el horizonte? Se viene segundo disco bajo la producción de MK. En este trabajo buscamos envolver los temas enfocándolos más al directo, pero sin perder ese toque de búsqueda y descubrimiento que te da el proceso de composición, producción y grabación.
4. ¿Qué diferencias encontraremos con respecto a su debut, «Barrera temporal»? Barrera temporal, como buen debut, sentó las bases de nuestra «adolescencia musical», demostrando ese anhelo por ser estrellas de rock americano de una época pasada. En el nuevo trabajo —y como se puede apreciar en los adelantos— estamos en un momento más experimental. Buscamos sensaciones: más energía y ganas de levantarte de la cama.
5. ¿Cuáles son vuestras principales influencias a la hora de crear? Aquí hay de todo; depende de a quién le preguntes y de cómo se haya levantado ese día. Incorporamos referencias actuales como Conociendo Rusia, junto a grupos que nos han acompañado siempre como Foo Fighters, The Strokes o The Killers. También están los tótems de la música: Cerati, Dylan, Nick Cave o Calamaro. Es un espectro muy amplio.
6. ¿Cómo se plantea una banda independiente la labor de enfrentarse a un nuevo álbum? ¿Es un proceso difícil? En nuestro caso, la composición no es difícil porque fluye de forma natural; las melodías surgen y se trabajan con facilidad. Lo que más nos cuesta, por nuestra situación geográfica y personal, es sacar tiempo de calidad en un entorno favorable. Las prisas y el resto de «situaciones de mierda» propias de nuestra época son el verdadero obstáculo ahora mismo.
7. ¿Habrá gira de presentación próximamente? Habrá gira con y sin disco. Nos mola salir a tocar, tanto para defender los temas ya publicados como para sondear y ver la reacción del público ante canciones que aún no han salido.
8. Hablemos de la escena actual. ¿Cómo veis el panorama de los festivales? Ojalá dejen de repetir siempre los mismos grupos y den más oportunidades a bandas emergentes de verdad. Los oyentes merecen conocer propuestas nuevas y no ver el mismo «bolo» ocho veces en un mismo año.
9. ¿Cómo vivís personalmente este fenómeno de los «carteles clónicos»? Es un síntoma del sesgo que se genera en la industria. Hay una oferta infinita pero está muy dirigida. Por eso nos alegra cuando salen bandas nuevas. Estaría bien dejar de ver siempre la misma gira de ciertos artistas y poder ver en salas cercanas a grupos nuevos que, por falta de medios o una promoción que no llega, no tienen recursos para moverse.
10. Para terminar, ¿cómo definiríais la filosofía de Bisonte? Compartimos lo que dice Jorge Ilegal, que es un referente absoluto para nosotros como músicos asturianos: «Todo lo que digáis que somos, lo somos y aún peor».







