Entrevistas

French Riviera: «Soy muy de usar instrumentos poco habituales en la escena»

Tras haber dejado su huella en proyectos como Belöp o Villanueva, David Fermeselle decidió, casi por azar durante el confinamiento, tomar el mando total de su sonido para crear una propuesta donde el sintetizador es el rey y el baile es el objetivo innegociable y creó French Riviera.

Hablamos con él sobre su fascinación por la época dorada de los sintes, el uso del talkbox, su reciente reconocimiento en los premios Maketon y cómo se prepara para llevar su groove ochentero al escenario de Play Doc.

1. Después de tocar en tantos proyectos conocidos (como Belöp o Villanueva), ¿cómo fue la decisión de coger el control y sacar tu propia música?

Pues todo surgió en la pandemia, porque después de Belöp, mi banda de entonces, me di un descanso en lo que era el mundo musical y seguí jugando sólo a balonmano. Pero en la pandemia, como mucha gente, empecé nuevos hobbies y yo pues me puse de nuevo con los sintetizadores y cajas de ritmo y me dio por crear nueva música toda hecha por mi. Así salió el primer disco “Weekend in Montecarlo”, que tiraba más al synthwave, género que, como no, recrea la nostalgia de los 80.

2. Una de las grandes características de su sonido es el rollo ochentero. ¿Qué sintetizadores o equipos «vintage» son los culpables de que Caliente! suene así?

Sí, los 80 sin duda son una gran influencia para mí, y eso que no los viví jaja. Pero me siento atraído por la esencia, la música, el cine, el arte… de esa década. Y digamos también que esa fue la época dorada de los sintetizadores. En Caliente! por ejemplo me gusta usar sonidos de sintes de la época, no soy de coger sonidos al azar, sino sonidos de sintetizadores clásicos como el Roland Juno 60/106, Yamaha DX7, Roland Jupiter 8, Korg Wavestation, etc.

Alguno, como el Yamaha DX7, sí lo tengo (ese sonido de piano eléctrico o de bajo tan usados en hits de los 80 jejej), pero hay otros que por desgracia no poseo o que de segunda mano valen un pastón. Entonces tiro de emulación física, ya que intento no usar casi ningún plugin, y ahí el Roland Jupiter X ayuda mucho, ya que dentro trae la emulación modelada del Juno 106, del Jupiter 8, del SH101 o el JX8P. Cuando me forre ya tendré todos los originales en el estudio (uno más grande, porque sino no entran jajaj).

3. Siempre habías estado en un segundo plano haciendo coros. ¿Qué ha sido lo más raro o difícil de acostumbrarse a ser ahora tú quien lleva el peso del micrófono y del escenario?

Al principio se te hace raro, porque es algo nuevo, pero a mí me gustan los retos y sabía que tarde o temprano daría el salto a cantar, o mejor dicho, ser voz principal, pero sin dejar de lado el seguir tocando instrumentos en directo, porque al final eso también me encanta. Entonces, digamos que lo más raro fue acostumbrarse a cantar, calentar bien la voz, ir a clases para mejorar y sobre todo no fastidiarte la voz.

4. Recientemente, has ganado el premio Maketon a mejor disco, ¿te lo esperabas?

¡Para nada! Ya me sentía más que agradecido solo con que me invitaran a tocar en la gala, así que el premio fue una sorpresa total. Y más viendo el resto de nominados, todos unos musicazos y grupazos. Entonces, al escuchar el nombre no me lo creía, pero también me alegro mucho que premien como mejor disco del año la música que tú has creado con calma en casa y siempre teniendo en vista a la gente bailándolo; objetivo siempre de mi música, claro jeje.

5. Sobre el talkbox: es un instrumento con mucha personalidad y, la verdad, muy divertido. ¿Por qué decidiste incluirlo justo ahora y cómo ha reaccionado la gente en los directos al verlo?

Jajaja, ya, a todo el mundo le sorprende. Soy muy de usar instrumentos poco habituales en la escena, como también el keytar (el teclado guitarra) o, en otros proyectos, un saxo electrónico (EWI).

El talkbox es otro cacharro increíble que, aunque se inventó a finales de los 40, su boom vino a finales de los 70 y 80 gracias a Peter Frampton, pero sobre todo con Roger Troutman de Zapp, que lo usaba con sintetizador para cantar, lo que lo hizo aún más popular. Lo decidí incluir por eso mismo, porque es algo que en los 80 lo petaba, se puede usar con sintetizadores (conectándolo a través de un jack y usando una onda de sierra). Zapp es una banda que me encanta y además el talkbox es bastante usado por otras bandas que me flipan y me influyen, como Daft Punk o Chromeo. Y la gente cuando me ve usarlo siempre flipa y al final siempre me preguntan: “¿Qué era ese tubito que usas?”.

6. Alternas el gallego y el castellano con total naturalidad. ¿Sientes que el mensaje de una canción cambia o se siente distinto según la lengua en la que la escribes?

Yo creo que no, al final la gente disfruta las canciones sean en gallego o en castellano. Cierto es que si toco en Galicia, la letra o el mensaje de la canción en gallego cala más que si la toco fuera, pero al final no son letras complicadas ni tan elaboradas por lo que se entienden prácticamente enteras salvo alguna palabra. Además, por lo general, si un grupo te gusta, te hace bailar y lo disfrutas, da un poco igual el idioma. A mí me gustan grupos que cantan en inglés, italiano, portugués e incluso napolitano —que ahí sí que no entiendo nada y bien que los disfruto—. Pero si canto en gallego o castellano es porque también son mis idiomas y así puedo recalcar la naturaleza de mi proyecto, porque al final soy de as Rías Baixas, no de Miami. Además, ¡que mola presumir de que soy gallego jeje!

7. Como músico que conoce bien el circuito, ¿qué crees que está pasando en Galicia ahora mismo para que surjan tantas propuestas musicales de tanta calidad y con tanta personalidad?

Es que sin duda llevamos un par de años en otra época dorada de la música gallega y no sólo haciendo música tradicional fusionada con otros estilos, que me encanta, sino que hay música de todo tipo cantada en gallego (pero también en otros idiomas) y con proyectos de gente muy joven con una calidad brutal que se unen a otros proyectos consolidados que, la verdad, no dejan de estar formados por músicos jóvenes igualmente.

8. ¿Cómo te planteas tu próximo show en el Play Doc?

Pues un directo para unos bailes bien ricos, con mi pana Rafa a la guitarra con esos riffs funk y sus solos sexys, y con el bajo dándole al slap y muchos sintes. La verdad, a quien le mole el rollito sexy, bailar y pasarlo bien, creo que le va a encantar. Además, tocar en un festival de cine como el Play Doc mola mucho, porque al final soy una persona que adora el cine, y sin duda el cine (especialmente el de los 80) es una gran influencia para French Riviera, por lo que es el escenario ideal.9. ¿Qué es lo que más te apetece de esta gira que estás preparando?

9. ¿Hay algún festival o sala donde te haga especial ilusión colgar el cartel de «sold out»?

Lo que más me apetece es seguir cerrando fechas de salas y festivales y poder llevar mi música a todos lados, y que la gente lo goce y lo baile para así aún poder llegar a más gente. Un día de la marmota, pero guay, disfrutándolo (¡peliculón, por cierto!). Y como gallego, y sin fliparme una barbaridad (o igual sí que me estoy flipando jaja), yo creo que lo que me haría ilusión es colgar un sold out en la Sala Capitol. La sala referencia de Galicia para saber si lo estás petando jaja. A partir de ahí ya se verá, pero llenar la Capitol ya sería muy top.

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