Mad Martin Trio: Una década de rock and roll sin frenos, raíces y autenticidad analógica
Con más de 40 años de trayectoria a las espaldas de su líder recorriendo la escena gallega e internacional, Mad Martin Trio se ha consolidado como uno de los máximos exponentes del rock and roll clásico, el rhythm and blues y la raíz americana en nuestro país. Tras superar la barrera de los 1.000 conciertos, cruzar fronteras por media Europa y publicar su flamante LP Five Years Hot As Hell con Sleazy Records, charlamos con Martín Esturao sobre la trastienda de la carretera, los secretos de su sonido analógico, grandes escenarios y el orgullo de seguir haciendo lo que les apasiona sin filtros.
¿Martín, vienes de bandas clave de la escena gallega como Clan Moriarty, Los Feliz, The Tombstones o Dr. Gringo. Qué aprendiste de todas esas experiencias previas que decidiste inyectar como base fundamental al fundar Mad Martin Trio?
Todas han sido parte fundamental de mi vida personal y musical, y ha habido muchas más. Básicamente, con lo que me he quedado de todas esas experiencias es con la pasión por la música, tal y como yo la entiendo. Y, lógicamente, también he aprendido el oficio, ¡je, je! ¡Han pasado casi 40 años desde alguna de aquellas formaciones!
El rock and roll clásico, el rhythm and blues y la raíz americana tienen muchos fieles, pero mantener una propuesta tan sólida durante una década tiene su mérito. ¿Cuál diríais que ha sido el «pegamento» que ha mantenido a la banda unida y engrasada durante más de 1.000 conciertos?
Bueno, aquí habría que puntualizar algunas cosas. En la banda hemos tenido la suerte de contar con auténticos musicazos desde el primer momento, pero ya han pasado varias formaciones. Eso sí, quienes se han ido lo han hecho por motivos laborales o personales, nunca por malos rollos dentro del grupo.
Así que unidos hemos estado siempre, aunque con distintas formaciones. De hecho, para celebrar nuestro décimo aniversario, pasaron por el escenario casi todos los que habían tocado, habían sido miembros o habían colaborado de alguna manera con Mad Martin Trio. Y quienes no pudieron venir fue estrictamente porque sus agendas no se lo permitieron.
Sois reconocidos precisamente por la potencia de vuestros directos, lo que os ha llevado a cruzar fronteras y tocar en festivales míticos de Suecia, Inglaterra o Alemania (como el Wildest Cats in Town o el Big Lake Run). ¿Se vive el rock clásico de forma muy diferente en el circuito europeo en comparación con España?
Sí, se vive de manera diferente en cada lugar. Tampoco se vive igual en Inglaterra que en Suecia o en Francia. En cada sitio, sus gentes lo viven con pasión, pero con sus propias particularidades.
Habéis compartido cartel y escenario con auténticos tótems como Neil Young o ZZ Top. ¿Hay algún momento o anécdota concreta con alguno de estos grandes referentes que os haya marcado especialmente como músicos?
Bueno, sí, alguna ha habido. Recuerdo una con Paul Ansell. No es Neil Young ni Billy Gibbons, pero para mí es un icono igualmente.
El caso es que tuvimos que compartir furgoneta. Coincidimos en Suecia, en un festival que estaba a unas cuatro horas de trayecto desde el aeropuerto. Tuvimos muy buen rollo desde el primer momento y recuerdo que, en un momento dado, Paul me preguntó:
—¿Tú qué les has dicho a los tuyos?
Le respondí:
—¿A qué te refieres?
Y me dice:
—¿A qué distancia les dijiste que quedaba el festival de hoy?
Yo le contesté:
—Ah, eso… Je, je. Les dije que a 50 minutos del aeropuerto.
Entonces empezó a reírse y me soltó:
—¡Eres peor que yo! Yo les había dicho un par de horas, jajaja.
Esa noche abrimos para ellos y, al terminar, nos dio la enhorabuena. Estuvo genial.
A lo largo de vuestra carrera habéis trabajado con nombres de peso. Por ejemplo, vuestro EP Tornado fue producido por Mike Mariconda. ¿Qué impronta dejó alguien con su bagaje en el sonido de la banda?
La verdad es que trabajar con Mike y Marc en los estudios Sol de Sants, en Barcelona, fue toda una experiencia y muy gratificante.
Yo ya conocía muchos trabajos de otras bandas producidas por Mike (¡¿quién no?!), pero ver al maestro en acción fue espectacular. Lo grabamos todo en directo, excepto las voces y algún detalle de guitarra. Tanto la mezcla como su manera de tratar los efectos o la colocación de los micrófonos en el estudio me han servido muchísimo y son una referencia absoluta para mi propio trabajo en el estudio.
Lo mejor es que habíamos reservado el estudio durante una semana y en dos o tres días habíamos terminado. ¡Impresionante!
Y hablemos de Eileen, que fue elegido entre los 100 temas favoritos del año en El Sótano de Radio 3. ¿Cómo nace un tema así y qué supuso para vosotros ese reconocimiento a nivel nacional?
Eileen es una canción escrita por mi admirado amigo y gran músico vigués Diego Sampedro (Los Hermanos Zapruder, entre otros). Lo que hicimos nosotros fue adaptarla y llevarla a nuestro terreno dándole nuestro toque personal.
Y, evidentemente, que programen tu música en El Sótano de Radio 3 es de lo mejor que te puede pasar en estos ambientes underground, je, je. Nuestro sótano favorito, sin duda.
En 2015 ganasteis el concurso del Azkena Rock Party, lo que os llevó a tocar en el festival. Mirando atrás, ¿cómo valoráis el impacto de aquel hito en la visibilidad del grupo?
Ya hace mucho de aquello, pero parece que fue ayer. Tocar en el Azkena, para cualquiera que siga el rock and roll, es todo un lujo. Además, aquel año había un cartel de escándalo: ZZ Top, JD McPherson, The Last Internationale, etc.
En cuanto al impacto en la visibilidad del grupo, la verdad es que nos llenó el corazón de alegría, pero no sé si tuvo tanta repercusión masiva como creíamos a priori. En cualquier caso, fue una experiencia genial.
En 2024 habéis celebrado vuestro décimo aniversario lanzando el EP de 7” Black & White con Meseta Records. ¿Por qué elegisteis el formato analógico en vinilo para este hito y qué significa este trabajo respecto a lo que veníais haciendo?
A finales de 2024 publicamos Black & White como adelanto del nuevo disco que ahora presentamos con Sleazy Records, Five Years Hot As Hell.
Lo cierto es que, después de la pandemia, nos quedamos todos un poco descolocados. Empezamos a grabar temas y, en realidad, cuando sacamos el EP con Meseta ya teníamos canciones suficientes para publicar un álbum. Pero, por cuestiones de planificación o por política de empresa, la cosa se iba demorando. Entonces apareció Guillermo, de Sleazy, y asunto resuelto: LP publicado.
Por supuesto, en vinilo. Aunque ahora el formato sale caro, tenemos claro —y nuestro público también— que es el formato que nos gusta y el que perdura, je, je.
Black & White funciona como un aperitivo de lo que será vuestro próximo LP. Sin hacer demasiados spoilers, ¿hacia dónde apunta musicalmente este nuevo disco? ¿Seguiremos fieles a la ortodoxia del género o hay espacio para nuevas texturas?
La verdad es que en este álbum hemos aprovechado para grabar temas que llevamos tocando en directo desde siempre y que sentimos como propios, pero que nunca habíamos registrado en ningún soporte físico. Algunos de nuestros fans más fieles nos lo venían pidiendo.
Al final, el disco ha quedado con seis canciones propias, cinco versiones y una adaptación muy especial: Para Siempre, basada en el mítico tema de The Hillbilly Moon Explosion, My Love Forever More.
Es una adaptación al castellano que se me ocurrió durante el confinamiento y que tiene un final inesperado, muy «Galimexican style». Por cierto, contamos con el beneplácito de los autores originales.
Después de más de 1.000 conciertos y diez años de carretera, si pudierais echar la vista atrás y darle un consejo al Martín Esturao que grababa Seven Lucky Shots en 2014, ¿qué le diríais?
Le diría: «¡Escapa mientras puedas!», jajaja…
En serio, le diría que esto es lo que somos y que no vamos a cambiar ahora.








